jueves, 30 de abril de 2009

Tauro

Facilisimo copy y paste de un mail
soy la prueba viviente de que la astrologia es una mentira

TAURO (Abril 20 * Mayo 20) - La Trampa

Agresivo.. Ama las relaciones largas. Les gusta dar buenas peleas por aquello que quieren. Extremadamente extrovertidos. Aman ayudar a las personas que lo necesitan. Buen besador. Buena personalidad. Testarudo. Preocupativo. Unico en su clase. Alguien con quien no deberías meterte. Las personas más atractivas sobre la tierra!
Un Tauro suele ser práctico, decidido y tener una gran fuerza de voluntad. Los tauro son personas estables y conservadores, y seguirán de forma leal un líder en el que tienen confianza. Les encanta la paz y tranquilidad y son muy respetuosos con las leyes y las reglas. Respetan los valores materiales y evitan las deudas. Son un poco reacios al cambio. Son más prácticos que intelectuales, y como les gusta la continuidad y la rutina, suelen ser de ideas fijas. Los Tauro son prudentes, estables y tienen un gran sentido de la justicia. No suelen hundirse ante las dificultades sino que siguen adelante hasta salir. A veces los Tauro pueden ser demasiado rígidos, argumentativos, egocentrísticos y tercos. A los tauros les gustan las cosas bellas y suelen ser aficionados al arte y la música. Algunos tauros tienen una fe religiosa poco convencional y muy fuerte. Les encantan los placeres de la vida, el lujo y la buena comida y bebida. De hecho los tauro deben esforzarse para no dejarse llevar por la tentación de satisfacer en exceso estos gustos.Los tauro son amigos fieles y generosos. Tienen una gran capacidad para ser cariñosos aunque rara vez hagan amigos con personas fuera de su entorno social. Evitan los conflictos y los disgustos y prefieren el buen humor y la estabilidad. No obstante, si pierden los nervios son capaces de tener un genio tan furioso que sorprende a todos.
Los tauro son sensuales pero prácticos, y en este sentido son parejas fieles y considerados Son buenos padres y no existen demasiado de su pareja ni tampoco de sus hijos. Tienen bastante amor propio y tienden a ser posesivos pero si su pareja intenta hacer las paces y comprenderles, hacen un esfuerzo para olvidar su enfado.

jueves, 16 de abril de 2009

Una Travesura Mas

(escrito durante una clase de quimica donde me dije "voy a matar a este profesor")

Fernando caminaba solo por los pasillos del colegio. La cabeza gacha con los pelos desordenados, pintados de un frenético color verde a la moda punk, vestía una remera negra con la inscripción SEX PISTOLS, y una foto de los cuatro integrantes del grupo posando delante de las vitrinas de un sex shops de Londres, propiedad de su manager, Malcom Mclaren.
Claro que él no tenía idea de todo esto, escuchaba su música, y le agradaba la violencia que transmitía, podría decirse que solo era una cuestión de piel. Traía además, una campera de cuero negra, ya gastada por el tiempo, y las duras batallas de largos recitales. Pantalones jeans negros, del tipo ‘bombilla’, y un par de ruidosos borceguíes militares.
Su rostro parecía un circo, traía tres alfileres de gancho colgados de las orejas, y un aro abridor en el ala derecha de su nariz. Traía una sonrisa totalmente dibujada, sin embargo, sus ojos tenían la locura del que ya nada le importa. Estaban rojos, endiablados, y perdidos ( mas tarde sus compañeros, dirían que estaban ‘perdidos en el espacio’, y una sonrisita cómplice se escaparía de sus labios), pero clavados en el suelo.
Tenía escondidas sus manos en el interior de la chaqueta.
Sus pensamientos revueltos y embotados por el alcohol, no paraban de animarlo, por lo que proseguía su marcha inconmovible, como un soldado leal que marcha a la guerra bajo cualquier condición climática.
Cuando alguien se le cruzaba en el camino, lo empujaba violentamente y le dedicaba una mirada de furia, con lo cual, el pobre diablo que le tocara en suerte, reculaba ‘con el rabo entre las piernas.’
Acababa de salir de la oficina del regente, éste lo había amonestado por haberlo encontrado en el baño bebiendo de una petaca de licor 8 HERMANOS.
Muy a su pesar, el regente, había llegado tarde, y de la bebida solo quedaba el recuerdo, mucho más vívido en él estomago, y sobre todo en la cabeza de Fernando, que como él mismo diría ‘estaba solamente entonado.’
Pero esto no era todo, Carlos Chávez, (el regente, que siempre aclaraba que no tenía nada que ver con el boxeador, aunque toda la escuela y cualquiera que lo viese sabría inmediatamente, y vería, que era obvio), también le había levantado el polvo, por la amonestación que le había puesto el mes anterior, por haberlo encontrado fumando un cigarrillo en el baño, en la hora de inglés, y ahora, el señor Chávez, según su personal, ‘Pitufo Alambre’, según sus alumnos, pretendía expulsarlo...
Por un momento detuvo sus pasos y se quedó mirando el suelo, alguien que lo vio comentó por lo bajo: ‘‘ Tuvo una idea, ese estúpido tuvo una idea.’’
Y Fernando prorrumpió en una sonora carcajada, quería expulsarlo...
JA-JA-JA-JA-JA
...En realidad, ya lo habían hecho...
JA-JA-JA-JA-JA
Si que era divertido, a él le encantaba todo este asunto.
¿Cómo dijo el viejo Chávez?
¬¬— Mañana se le prohibirá la entrada al establecimiento Sr. Ocampo.— con esa voz de... marica insatisfecho, pensó Fernando.
JA-JA-JA-JA-JA
La risa se había convertido en algo estruendoso, y las lagrimas se deslizaban por las mejillas, que se ponían asombrosamente coloradas.
Poco a poco se fue tranquilizando.
‘Si voy a hacerlo, quiero que salga bien’, pensó, y volvió a caminar.
A medida que se acercaba a su destino sus pasos se hacían más lentos, y su idea crecía abrumadoramente, ya ocupaba todo su cerebro y esto parecía excitarlo aún más. Su rostro se había ensombrecido.
Estaba totalmente decidido. El auricular del walkman escupía ruidosamente una frase que se inyectaba una y otra vez en su cerebro:‘ NO FUTURE FOR YOU’, Jhonny Rotten, gritaba una y otra vez. Era el milagro de la tecnología, Fernando ahora escuchaba algo que el famoso cantante había dicho 20 años atrás.
Pero esto a él no le importaba.
Lentamente se acercó a la puerta del aula, en un movimiento rápido y nervioso se colgó los auriculares del cuello, prestó atención con todos los sentidos totalmente ahogados, y pudo oír claramente la voz del profesor desde dentro, que se perdía en un mundo de ecuaciones y raíces cuadradas.
La mano se acercó al picaporte, mientras se le aceleraba el pulso, sentía como su corazón latía fuertemente, como si fuera a saltar del pecho y explotar furiosamente.
Tomó una bocanada de aire, y desde el walkman le llegó la voz de Rotten, que moría en un grito agudo:‘ NO FUTURE.’
De golpe, abrió la puerta, sus ojos despedían odio a llamaradas, así lo pensó el profesor, que por un instante creyó que estaban rojos, precisamente por esa razón.
El profesor giró en redondo para ver quien había entrado, e inmediatamente desapareció la sonrisa que tenía dibujada, y una expresión, mezcla de sorpresa y rencor asomó a su rostro.
— Señor Fernando Ocampo, creí haberle dicho que ya no lo quería en mi clase.— dijo muy ufano, contento de escuchar en su propia voz un tono de seguridad y autoridad.
Fernando ensanchó la sonrisa que tenía en el rostro, casi imprimiéndole un toque de malicia, que se hizo más notoria cuando brillaron sus pupilas. Miraba fijamente al profesor.
Se produjo un breve silencio, un silencio incomodo, un silencio cargado de expectativas, donde los alumnos resultaban ser solo espectadores, esto, lo sabían y lo disfrutaban, no era algo que pasara todos los días, aunque con Fernando nunca se sabía.
El profesor de matemática, Felipe Circi, estaba atónito, por unos segundos estuvo desconectado de la situación, en 29 años de carrera como profesor, jamás le había ocurrido nada parecido, un alumno estaba parado directamente enfrente, y lo desafiaba abiertamente, esto si que era algo extraño.
— Señor Ocampo, hágame el favor de retirarse.— dijo tratando de dominar la situación, sabiendo que no lo hacía en absoluto.
— No le hago favores a nadie.— dijo Fernando fríamente cortando en seco la frase del Sr. Circi. ( Mas tarde se arrepentiría de haber dicho esto,‘aquí perdió la gracia’, se repitió.)
Avanzó hasta el profesor con pasos firmes, sin quitar las manos de la chaqueta, con los ojos derramados de locura, ahogados en incoherencias, perdidos en el espacio.
Felipe Circi lo vio venir y retrocedió un paso, no por miedo, solo por precaución, se dijo a sí mismo.
‘‘Todo esto es descabellado, que carajo estoy haciendo’’ se dijo Fernando en un ataque de razonamiento que fue acallado enseguida.
‘‘Oh, que mierda, vamos a divertirnos.’’

El profesor vio un leve movimiento en la campera de Fernando. En cámara lenta, veía desfilar la mano hacia atrás, arrastrando consigo de las profundidades del bolsillo un...
algo metálico...
¿un arma?...
¡¡ Oh, Dios mío, tiene un arma.!!
¡¡ El maldito tiene un arma y va a matarme.!!
¡¡ Oh Dios, Oh Dios.!!
El rostro de Felipe Circi se ensombreció, como si una nube de tormenta pasara de repente. Abrió los ojos como platos, e instintivamente, al ver que lo apuntaba, levantó los brazos.
Fernando con una furiosa sonrisa de vencedor, y con su mente nublada... ¿sin saber lo que hacía?... levantó el arma, que relucía en su mano, toda negra, a la luz de los tubos, y apuntó directamente al profesor.
— Yo estoy acabado, — empezó diciendo con un aliento alcohólico, que solo los de la primer fila pudieron apreciar.—... pero usted también lo está, — y mostró sus dientes en una mueca que quiso ser diabólica, y terminó confundiendo a todos.— siempre fue usted quien me agarraba haciendo algo, pero no siempre fue usted quien me encaraba, usted solo me mandaba preso, no me llevaba.— Hizo una pausa para ver que efecto había provocado.
Después, más tranquilo, sugirió que había sido como un efecto dominó, a partir de la primera, fueron cayendo todas las piezas hasta la última.
Sus compañeros estaban todos con una gran O dibujada en cada una de sus caras, y el profesor se estaba retirando hacia atrás (también en cámara lenta), con el rostro desorbitado y pálido.
— Acaban de echarme, esta es mi última acción en esta escuela de mierda, sabe.— le dijo casi enfurecido.
— Pero también es SU última acción en esta VIDA de mierda.— sentenció desencajado.
Se produjo un segundo de tensión, la electricidad que había en el aire, podía encender varias lamparitas, y Fernando disfrutaba todo, interiormente lo divertía.
Veía que el Señor Circi, al retirarse hacia atrás se llevaría la silla por delante, y esto hizo que una mueca de risa asomara a sus labios.
— Quedáte quieto idiota.— Bramó, y Felipe se paró en seco. De sus ojos grandes parecía que se le escapaba una lagrima, pero su rostro pálido la camuflaba.
Vio como Fernando ensanchaba su sonrisa, y vio como el dedo rozaba el gatillo, presionándolo cada vez con mas fuerza.
Desesperadamente se puso a gritar, esperando escuchar la explosión y sentir como se le escaparía la vida.
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Carlos Chávez, alias ‘pitufo alambre’, debido a su altura, y a su constitución física; se habría sorprendo de saber cual era su apodo, pues él, se creía seriamente una persona totalmente agradable a la vista de cualquiera, y un seductor nato, según dos o tres prostitutas, que por ofrecer sus servicios, se iban en halagos, sin pensar que alguien se lo creería.
Acababa de decirle a Fernando Ocampo que lo esperara un minuto afuera. Este chico le traía dolores de cabeza. Sacó una tableta de Geniol, y una botellita negra del cajón de su escritorio, tomó dos aspirinas, y bebió un corto trago de la diminuta botella.
El chico había estado bebiendo en el baño en horas de clase. Mierda, lo divertía y lo enfurecía al mismo tiempo. Nunca había tenido a nadie que le diera tanto trabajo, el mes anterior lo había agarrado fumando, y el anterior le rompió la nariz a un compañero porque le había dicho que el color de pelo que llevaba, era de ‘maricón’. Vaya si le traía problemas.
Sin embargo, no podía negar que el chico le caía bien, y que su forma de vestir y de peinarse, le resultaba agradable. Pero tampoco podía tolerar mas estas cosas. No quería echarlo, aunque su deber así lo exigía. Bebió otro trago y guardo la botella en el cajón. Se paró y se dirigió a la puerta para hacerlo entrar, estaba decidido a no expulsarlo, hablaría con él, y sería la última vez que lo intentara, tal como se lo diría.
Abrió la puerta, asomó la cabeza y no vio nada, miró a la izquierda a través del pasillo y no vio a nadie.
‘‘Tal vez, al decirle que estaba expulsado, tomó sus cosas y se fue’’, fue lo primero que pensó. Automáticamente, giró a la derecha y se dirigió hacia las aulas. ‘‘Debe estar recogiendo sus cosas.’’
Pasó junto a la cabina de preceptores, podía preguntar allí si lo habían visto salir, pero estaba seguro de conocer la respuesta. Era consciente de que todo su personal, eran ineptos, no por ser estúpidos, sino por ser demasiado piolas.
A medida que llegaba al aula de 3ero 1era (división de Fernando), el corazón se le aceleraba sin saber porque, se dijo que estaba teniendo lo que suele llamarse ‘‘un mal presentimiento’’, y apuró sus pasos.
De repente, se detuvo, el aire repleto de murmullos, había sido cortado por un grito que provenía del interior del aula. Parecía un alarido de terror, como si alguien hubiese visto un fantasma...
...o como si alguien estuviese por convertirse en fantasma.
Inmediatamente se produjo un sonido sordo, estruendoso, seguido de un silencio frío, mortal, que fue interrumpido por una sonora carcajada, y un montón de risas frenéticas, casi histéricas.
Esto era desconcertante, Carlos Chávez tomó aliento y entró. El espectáculo que vio le produjo convulsiones, que más tarde reconocería de alivio.
Todos los alumnos reían con carcajadas nerviosas, alguna chica del fondo lloraba histéricamente sin que nadie se molestase en tratar de calmarla.
Felipe, estaba tirado detrás del escritorio, con la silla encima y los ojos cerrados. Se descubría una mancha oscura y húmeda en su entrepierna.
— ¡¡Todavía estoy vivo!!— pensaba — ¡¡Milagro, estoy vivo!!.—
Todo era confuso para él, había visto como gatillaba, pero no había escuchado detonación alguna, sin embargo, había volado hacia atrás tropezando con la silla, y con un creciente ardor en el pecho. O por lo menos, eso había creído. Había sentido como se le escapaba la vida, de eso estaba seguro.
Carlos, observó en el piso a Fernando, que se destornillaba de risa, sus ojos escupían lagrimas de furiosa alegría, su cuerpo se convulsionaba hasta el cansancio, sus mejillas y toda su cara estaba roja, parecía que se asfixiaría si no paraba de reírse.
El regente no entendía nada, veía como Felipe se estaba incorporando.
Giró la cabeza y lo vio allí, en el piso...
Un arma negra, con mango rojo, de plástico, de cuyo caño, escapaba una banderita blanca con una inscripción;
‘‘ BANG, BANG; ESTAS MUERTO.’’
Y dejo escapar un intenso suspiro de alivio.
HERNAN CERONI 27/07/1998

lunes, 23 de marzo de 2009

La tercer cara de la moneda

Pasó porque tenía que pasar, podría decirse que el destino así lo quiso, o que Dios así lo impuso, de todas formas, eso no interesa, porque lo importante es que sucedió. Cosas raras siempre pasan, pero no siempre las vemos, y no porque no estén a la vista, sino porque no le prestamos atención, miramos sin ver.

Un sábado a la noche, dos opciones, ir allí o ir allá, este recital o aquella fiesta, esta gente o esa gentuza, los amigos o los desconocidos, ¿y como se decide?
— Yo quiero ir allí — dijo él — pero quizás allá sea más divertido.—
— En cambio yo prefiero allá, menos despiole, viste — dije yo — pero allí también quiero ir. —
— No me quiero perder ninguna de las dos — dijimos al unísono.
La verdad es que los sábados a la noche nunca había nada para hacer, y siempre terminábamos borrachos en la esquina, tirados en el piso contando estrellas, o apedreando perros, gatos, pájaros (que se jactaban de no ser golpeados) o cualquier cosa viviente que se encontrara a tiro.
Pero cada dos o tres meses para no exagerar, se presentaban estos dilemas, una noche movida, sábados donde se juntaban las opciones, y a uno no le quedaba otra que decidir.
No quiero ser mentiroso para no pasar por estúpido, porque los números indican que siempre elegíamos mal, y sino siempre, el 90% de las veces seguro, si no nos aburríamos, era porque debíamos correr de alguna banda, sino eran vestidos de azul y con gorra, eran vestidos de negro, musculosos, pelados y un tipo muerto llamado Adolfo Hitler, disfrazado de ídolo en su remera.
Pero la cuestión es que aquella noche, entre cerveza y cerveza, se nos pasaba la hora y se estaba haciendo tarde.
— Y si nos quedamos en la esquina —le dije, y puse cara de acontecimiento extraordinario.
Sus ojos colorados me miraron asombrados, pero enseguida se le escapó una carcajada.
— Ya sé — me dijo.
— Que, ¿la teoría de la relatividad? — pregunté mientras tomaba otro trago.
Aquí perdimos diez minutos mas, de nuestro valioso tiempo, mientras él se destornillaba de risa.
— Dame una moneda — Gritó entre lagrimas, en tono autoritario.
— Te pintó el punga. — reproché.
Otros cinco minutos perdidos me hicieron desistir de hacerme el gracioso.
— Si no sabemos adónde ir, tiramos la moneda y punto. —
Debo admitir que no era mala la idea, al fin y al cabo ambos estábamos indecisos, (mejor dicho, éramos indecisos, porque se puede aplicar a cualquier cuestión, no solo a ésta.)
Saque una moneda de un peso del bolsillo y lo miré.
— Cara, la fiesta; ceca, el recital — le dije, y estuvo de acuerdo.
La moneda voló por el aire describiendo una parábola, nuestros ojos estaban fijos en ella, después de todo decidiría nuestro futuro inmediato. Llegó a la cima de su vuelo y bajó hacia nosotros que la esperábamos ansiosos, quise atraparla entre mis manos, pero ella, escurridiza como un renacuajo en el agua, escapó de entre mis dedos y buscó el suelo.
Tras rebotar dos veces, quedó, por fin, mansa y tranquila, a mis pies.
— El sol está hacia arriba — apunté — ¿es cara o ceca? —
Su mirada de sorpresa me dio a entender que no tenía ni la menor idea. Creo que allí fueron perdidos otros cinco minutos mientras nos reíamos de nuestra propia ignorancia.
— O.K., vamos de nuevo, sol, fiesta; escudo, recital — dije decidido.
No puso objeción y agregó:
— Si cae de canto nos quedamos en la esquina —
Me reí nervioso mientras le echaba una mirada rápida al reloj. Tome un sorbo de cerveza caliente como la orina, como para envalentonarme.
Volvió a subir la moneda que estaba por sacar patente de pájaro de tanto vuelo recibido.
La mirábamos ilusionados.
— En cuanto caiga, nos vamos. — le dije veloz como un rayo.
Esta vez no intenté atraparla, sabía que sería inútil, pues había cobrado vida propia.
Cayó pesadamente, y después de varios rebotes, quedó parada de canto, girando sobre sí misma. Habrán pasado dos segundos, que a nosotros nos pareció una eternidad.
Caerá de este o de aquel lado, esa es la cuestión, diría Hamlet.
Al ir perdiendo velocidad, proporcionalmente perdía equilibrio. La suerte estaría echada, y tendríamos diversión, después de todo, una moneda no podía equivocarse.
Amago dos o tres veces a caerse. Finalmente se detuvo.
Si hubiesen visto nuestras caras, se hubiesen reído mucho.
Boquiabiertos, desconsolados.
Lentamente giramos la cabeza hasta que nuestros ojos se encontraron. Ambos nos reímos de la cara del otro.
Si señor, la moneda había quedado parada de canto.
Yo creo que si no hubiésemos estado bebiendo cerveza, en vez de reírnos como lo hicimos, nos hubiésemos echado a llorar.


DEDICADO A CHAPA.
POR TANTAS NOCHES EN LA ESQUINA Y
POR TANTAS MONEDAS VOLADORAS QUE NOS HICIERON ABURRIR.

HERNAN CERONI
30/11/00

miércoles, 18 de marzo de 2009

Ausencia

Eso, eso, la total y absoluta ausencia de ideas-
me asalta un poco la nostalgia de viejos tiempos que se han ido, de recuerdos que he olvidado
Ausencia...
la falta de algo, o de alguien
la absurda necesidad de tener lo que no tengo
Para que seguir intentando entender lo que no tiene explicacion
la razon esta perdida en mi mundo de objeciones
decido que es estupido seguir escribiendo ante la falta de ideas claras
pero me niego a abortar este intento.
sera fallido, como tantos otros, pero pienso que si es fallido, la palabra clave es : "ES"
si ES, entonces no es fallido, porque existe, porque está, porque ES
pero lo que ahora ES, ya FUE

jueves, 19 de febrero de 2009

Un poco de Histeria

Tambien podria llamarse un poco de ocio, pero es mas lindo como está.
El otro dia, hablando de..... bueno, hablando, salio y no sabemos de donde el nombre de BOUCHARD, que resulto llamarse Hipólito, y lo insólito, (juego de palabras malísimo, porque resulta que no es para nada insólito), es que me acorde de la calle de ese nombre, la diagonal Bouchard, sita en la acogedora localidad de Caseros, y no digo acogedora como agradable por su ambientación, comodidad y tranquilidad, tal como lo define la RAE, sino mas bien en el sentido mas lunfarfdo y guarango de la palabra.
A lo que ibamos, es que inmediatamente me puse a pensar un poco, y me pregunté: ¿y quien fue bouchard?
Y aca esta lo lindo, para el que le interesa, claro está:
Resulta que el loco era frances, lo que por el nombre, resulta obvio.

bien, han pasado unas semanas desde que empece esto, asi que ya perdio el sentido
pero explico, estuve leyendo sobre el chabon para no escribir boludeces, es muy interesante su vida.
asi que entonces la conversacion sobre el que fue el disparador de esto, ya paso-
los remito a mi fuente


http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3lito_Bouchard


mi idea era tomar los nombres de algunas calles, y averiguar un poco sobre las personas, aunque la idea resulte un poco copiada a felipe pigna, es interesante x lo menos para mi

todo tiene que ver con todo
y Dios no quiere que estudie, ya se sabe, él actua de formas misteriosas

viernes, 13 de febrero de 2009

San Valentin, No, mejor San La Muerte

Todo tiene que ver con todo-
ayer miraba una pelicula y me quede pensando, como me sucede cada tanto-
asocié todo con un poema de Oliverio Girondo que comienza asi: Se miran, se presienten, se desean
San La Muerte:
Te Quiero, Te odio, te necesito, te espero, te deseo, te aborrezco, te temo, te respeto, te presiento, te pienso, te odio, te odio, te odio, te temo, y te quiero-
Todo un tema mi obsesion con el Santo de la Guadaña, (y me acuerdo de Alfredo Alcon), pero decia, la muerte pega fuerte, y pega duro, golpea para el nockout, para desestabilizar, y a mi me dio por todos lados, y el masoquista que llevo adentro muchas veces aflora del inconciente y me descubro pensando tragedias que me golpeen mas bajo si se puede! y cuando me doy cuenta, inmediatamente los nubarrones de temor encapotan el firmamento de mis pensamientos, me descubro tratando de quitarme de encima esas terribles ideas, sacudiendo la cabeza, como si presintiera que ellas mismas pueden generar la accion-
Y es ese presentimiento el que hace aflorar sentimientos de culpabilidad, justo ahi, donde no la hay.
La desafio constantemente, como queriendo demostrar una valentia que no siento frente a ella!
que habra despues? habra un despues?
El temor, ascociado con el respeto es la mejor manera de afrontarla. Sin embargo, prefiero esquivarla, con la equivocada tactica de buscarla. Sí, no solo contradictorio, sino tambien confuso. Como La sicologia que me mueve en este tema!
No puedo negar que me apasiona. Tanto que me quitó- y .... lo unico que se me ocurre es: Dios obra de maneras misteriosas-
De Adolescente siempre pense : No quiero Hijos, xq voy a morir joven, y no deseo que el niño pase sin un padre, xq se que duele!

Ja, de lo que me hubiese perdido!
La vida en ese sentido es como el futbol, siempre da revancha!!

Nótese, que el tema es la muerte, y termina con una estupidisima comparacion de la Vida!
Pero, no habria muerte, si no hubiera vida, tanto como no habria bien, si no hubiera mal.

Y ahora me acuerdo de EL DIA QUE LLORO LA MUERTE
mi Best seller, jamas seller, y mucho menos best
Ahi está, siempre el mismo tema. mi obsesion

Todo tiene que ver con todo-
Mi Muerte es el futuro
Lo digo porque sera en el futuro, y porque a partir de ahi comenzara a escribirse la historia de la
nueva generacion-
La Vida es... Morir